¡Visita la nueva web!

Mostrando entradas con la etiqueta Independencia financiera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Independencia financiera. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de marzo de 2010

¿Cuánto dinero necesito para ser libre?



¿Cuánto dinero es necesario para alcanzar la independencia financiera?

Todos sabemos que esto depende de multitud de factores, pero podemos reducirlo a dos sencillos números.

Vamos a ver cómo calcular cuánto dinero necesitamos acumular para ser financieramente libres, cuánto dinero nos produce nuestra gestión y también veremos cómo calcular lo cerca que estamos de conseguirlo:

La independencia financiera significa vivir de rentas.

Si pusieras tu dinero a trabajar y le sacases una determinada rentabilidad anual R, y tuvieses un capital inicial Ci, obtendrías un capital producido por las rentas Cp = Ci x R.

Por otra parte, necesitas definir cuánto es el dinero que necesitas conseguir al año para vivir. A esta cantidad le llamaremos el umbral de supervivencia. Para unos serán 10.000€, para otros 80.000€ y otros no podrán pasar con menos de varios millones de euros. Todo depende de tu tren de vida y de qué interpretes como necesario o como accesorio.

Si tu umbral de supervivencia es un determinado dinero anual, tendrás la independencia financiera siempre que el capital producido por las rentas de tu capital inicial sea mayor o igual que tu umbral de supervivencia.

Echa las cuentas tú mismo con tus propios números. Aquí te damos un ejemplo:

Supongamos que 25.000€ al año te parece suficiente para vivir. Además, observas que eres capaz de sacarle a tu dinero una rentabilidad media del 7% anual (que no está nada mal).

Como el capital producido tiene que ser, como mínimo, igual al umbral de supervivencia, el capital inicial deberá ser: 25000 / 0.07 = 357.143€.

Es decir, necesitarás poner aproximadamente 360.000€ a trabajar a un 7% anual para obtener la independencia financiera.

Ya ves que la cuenta es muy sencilla. La lejanía o cercanía de la independencia financiera depende de lo que tú consideres necesario para vivir y de lo que seas capaz de sacarle a tu dinero.

Por último, si averiguamos cuánto dinero y qué rentabilidad necesitamos para alcanzar la libertad financiera y, por otra parte, tenemos en cuenta el dinero y rentabilidad actuales, podemos calcular un porcentaje promedio que nos indicaría en qué punto estamos de nuestra aventura hacia la libertad financiera.

Tal y como nos gusta hacer, hemos creado unas pequeñas calculadoras para poder echar estas cuentas sin tener que romperse la cabeza. Esta hoja de cálculo incluye:
  • Calculadora del capital necesario para obtener la independencia financiera.
  • Calculadora para el dinero generado por rentas a partir de tu capital original.
  • Calculadora de cuánto llevas avanzado en tu camino a la libertad financiera.
  • Gráficos que te dan una idea de por dónde vas en tu recorrido.
Pincha en la imagen para ampliar

Pídenos estas calculadoras y te las enviaremos gratis.

Si no entiendes algo, si discrepas, si estás de acuerdo, si tienes una idea, si te enfrentas a un problema ¡añade tu comentario!

¿Te ha gustado este artículo? Probablemente quieras leer alguno de los siguientes:


domingo, 14 de marzo de 2010

Cómo ser más eficaces



En otras ocasiones, ya hemos hablado de que lo máximo que podemos llegar a lograr en nuestras vidas lo fijamos nosotros mismos. El reto está en superar las barreras mentales para pasar del dicho al hecho.

En este artículo nos centraremos en cómo hacer, ahora que hemos pasado a la acción, para no perder fuelle y abandonar por la mitad. Queremos ser eficaces. Queremos hacer las cosas rápido y bien.

Fundamentalmente, la eficacia se logra utilizando el poder del esfuerzo concentrado. Por ello, nuestras grandes enemigas son la dispersión y la distracción.

Para ser rápidos a la hora de hacer necesitamos tener claro lo que tenemos que resolver. La respuesta a qué hacer es siempre liquidar el objetivo parcial de nuestro proyecto global. Así pues, es importante evitar dispersarse y resolver varias fases de un mismo proyecto a la vez, atendiendo solamente a la meta más inmediata.

Centraremos siempre nuestros esfuerzos en mantener la atención en un foco preciso y no permitir ningún margen a la distracción. Así pues, volcarnos en una tarea única es imprescindible para concentrar el esfuerzo y evitar así la dispersión.

Tendremos, de este modo, dos trabajos que realizar en todo momento: La propia tarea que nos ocupa y mantener la atención sobre esta única tarea.

Seguramente conocerás la sensación de que, en ocasiones, es más difícil mantener la concentración sobre la tarea que tenemos entre manos que la propia tarea en sí. La clave está en reforzar un sistema casi automático en el que, nada más detectar que nos estamos distrayendo, reconducir la atención a nuestra tarea en curso.

Por último, existe una causa frecuente para la pérdida de eficiencia que, llevada al extremo, puede llegar a impedirnos acabar el trabajo: El perfeccionismo.

Contra lo que muchos piensan, el perfeccionismo no es una virtud, pues "lo mejor es tan enemigo de lo bueno como lo es lo malo".

Aprende a distinguir cuando algo merece ser llevado a la perfección y cuando no. Cuando no, acaba rápido, tu tiempo es oro.

Recuerda: Tarea única, atención focalizada, esfuerzo constante de reconducción de la atención a la tarea en curso y evitar el perfeccionismo. Con estas cuatro reglas básicas podremos llevar nuestra eficiencia hasta límites insospechados.

Si tienes alguna técnica para ser más eficaz ya va siendo hora de que la compartas ¿no crees?

¿Te ha gustado este artículo? Probablemente quieras leer alguno de los siguientes:


domingo, 28 de febrero de 2010

Cómo superar las barreras mentales



¿Harto de decir "Tengo que hacer esto...", "Tengo que hacer lo otro..." y no llevarlo a cabo nunca?

Y es que, del dicho al hecho, hay un trecho. Pero ¿qué trecho es ese?

Las barreras mentales. Ese es el trecho a superar.

Vamos a ver cuáles y cómo son las barreras mentales. Conociéndolas, seremos capaces de superarlas.

Hay dos barreras mentales: La falta de control total anticipado y el agotamiento imaginado.

Estas dos barreras nos llevan a adoptar una serie de actitudes que desencadenan el bloqueo operativo. Simplemente, no actuamos.

Tenemos que saber que, si conseguimos llegar a la acción, tenemos un 90% de probabilidades de terminar el trabajo que tenemos en mente. Lo difícil es pasar del dicho al hecho. Cuando hemos conseguido iniciar la acción, ya es pan comido.

Así pues, estas actitudes que desencadenan el bloqueo operativo deben ser rechazadas, apartadas y eliminadas cada vez que afloren.

La falta de control total anticipado aparece cuando queremos tenerlo todo planeado, no queremos olvidarnos de nada, nos surge la necesidad imperiosa de apuntar cada detalle (en la cabeza o en algún sitio) todo lo que queremos hacer y como queremos hacerlo antes de empezar siquiera. Esto nos satura ¡No podemos abarcarlo todo! Consecuencia: Bloqueo operativo.

Confía en ti mismo y, simplemente, empieza a hacer. Empieza ya. Tu experiencia, memoria y habilidad serán las encargadas de darte ideas y permitirte decidir muy acertadamente sobre la marcha. Es posible que tu ejecución sea subóptima respecto a la mejor solución posible teórica. La gran diferencia es que ahora ya lo estás haciendo, y si te quedas soñando, no.

El agotamiento imaginado tiene tres orígenes independientes entre sí, pero que uno tiende a juntar y mezclar en su cabeza: La visión inalcanzable del objetivo final, la falta de determinación y el miedo al fracaso. Cuando uno o varios de estos factores aparecen nos acercamos peligrosamente al bloqueo operativo.

Hay que pelear cada uno de éstos por separado, pero no es difícil, sólo hay que saber que están ahí y que definitivamente queremos dejarlos atrás.

Un término muy utilizado es el de la procrastinación. Procrastinar significa aplazar, diferir, dejar para otro momento. Se suele entender por procrastinar a la actitud general de postergar nuestras tareas constante e indefinidamente. Contra el pensamiento general, la procrastinación no es la causa del problema, sino una consecuencia. No es más que un efecto del bloqueo operativo.

La visión inalcanzable del objetivo final es una causa evidente de agotamiento imaginado. Nos saturamos antes de empezar, nos desmotivamos y acabamos abandonados en el bloqueo operativo.

Para superarla, deberemos fraccionar el objetivo final en sub-objetivos parciales, próximos, alcanzables y para los que nos sea fácil definir qué necesitamos hacer para conquistarlos. Esto nos mantendrá motivados. Lograr objetivos cortos es la mejor manera de llegar mejor y más rápido a la meta final.

La falta de determinación está asociada a una falta de confianza que debemos desterrar.

Fernando Alonso no es el mejor piloto de fórmula 1 del mundo sólo porque conduce mejor que los demás. Rafa Nadal no es el mejor tenista del mundo sólo porque es más hábil con la raqueta. Son los mejores porque confían en sí mismos. Son determinados y llevan sus decisiones hasta el final porque confían en ellas. Algunas les saldrán mejor y otras peor, pero el hecho de ejecutarlas hasta el final les da ventaja sobre sus rivales, que pierden eficacia dudando de sí mismos mientras Alonso o Rafa avanzan con el cuchillo entre los dientes.

Cuando Bill Gates cerró su primer trato, era su primera vez. Seguramente le entraron dudas y miedos sobre si estaría haciendo bien o no, pero no dejó que esas dudas le hiciesen retroceder. Mantuvo la concentración pese a los ataques de su psique y confió en sí mismo a pesar de no tener demasiada información sobre que es lo que sucedería a continuación.

Sabes lo que quieres. Así que decide cómo vas a hacer para alcanzarlo y no te apartes de la idea. Si no es estrictamente necesario, no alteres tu plan y confía en tus decisiones. Serás como un dardo en dirección a la diana.

El miedo al fracaso es la sensación que remata el proceso de debilidad que nos lleva a abandonar antes de empezar.

Un ganador ha perdido antes muchas veces, le han dado con la puerta en las narices y ha recibido un "no" por respuesta en numerosas ocasiones ¿Y qué? Ahí lo tienes.

¡Lo que faltaba ahora es avergonzarse por haberse equivocado al intentar algo que se pretende conseguir! Cuando uno lucha por algo que quiere debe estar orgulloso de ello, le salga bien a la primera o no. Los errores forman parte del éxito.

El que no arriesga no gana, y arriesgar implica la posibilidad de perder. Perder no tiene nada de malo, pues forma parte del proceso de aprendizaje.

Asegúrate de no tirar la toalla por el miedo al fracaso. Fallar un intento es infinitamente mejor que no intentarlo.

Resumiendo, no quieras planificar con detalle y pasa a la acción inmediatamente, fracciona tus objetivos, confía en tus decisiones y enorgullécete de luchar por lo que quieres, aunque yerres.

¿Qué opinas de lo que aquí exponemos? ¡Compártelo ahora!

Si te ha gustado este artículo, probablemente quieras leer alguno de los siguientes:


miércoles, 24 de febrero de 2010

Hoy recomendamos: La calle Lipova



Hoy recomendamos La calle Lipova.

Se trata de una web imprescindible en esta nueva corriente de blogs españoles de alto valor formativo, actuales y con gran capacidad de motivación. Un diamante en bruto que nos servirá como guía en nuestra persecución de la independencia financiera.

En La Calle Lipova se habla de finanzas, negocios, e inversión, y se ofrecen consejos para mejorar el rendimiento financiero prestando especial atencion en las aportaciones de quienes ya tienen éxito.

No olvides echarle un vistazo cada cierto tiempo o, mejor aún, apúntate a su feed RSS.

Nacho, su autor y director, trata de escribir al menos dos veces por semana. Recuerda que lo tienes a mano en nuestro apartado de lecturas, en el menú de la izquierda:

Consulta todos nuestros recursos pinchando aquí.


domingo, 7 de febrero de 2010

Cómo ahorrar una gran cantidad de dinero todos los meses



Ya de ahorrar, ahorrar bien. Seguramente estarás harto de ahorrar 110€ un mes, 24€ al siguiente, gastar 185€ de más al siguente, volver a ahorrar 70€...

Para ahorrar de forma consistente hace falta un método. No esperes ahorrar como un profesional con las tácticas de un aficionado. El método profesional se llama PYF, que es un acrónimo de "Pay Yourself First". Es decir, "Págate a ti mismo primero".

La filosofía "Págate a ti primero" se puede resumir en pocas palabras:

"Si lo que quieres es ahorrar, no esperes a ver cuánto te sobra a final de mes, después de haber pagado todas las facturas, afrontado todos los imprevistos y haber quemado el resto en cosas que no necesitas y pequeños lujos finamente repartidos por todo el mes. Ponte a ti mismo una factura personal, constante, a principio de mes y págala antes que la vivienda, la factura de la luz, la gasolina o la comida."

Págala religiosamente. Si tienes que recortar gastos, hazlo. Si tienes que hacer lo que sea, hazlo, pero tu propia factura es lo más importante. Más que todo lo demás. Porque tú eres más importante que el dueño de tu piso (si vives alquilado) o que el banco (si le pagas la hipoteca). Tú eres más importante y estás antes que los de la luz o el teléfono.

Esto no quiere decir que no vayas a pagar tus otras facturas. Lo que esto quiere decir es que, si te quedas sin dinero tras pagarte a ti mismo, tendrás que poner a funcionar tu cabeza para conseguir lo que te falte y así cumplir con los demás.

Ajusta esta factura personal a una cantidad que veas que puedes pagar durante los próximos meses y luego aférrate a esta deuda vital y págate permanentemente. Con esto ahorrarás para lo que quieras; algo realmente importante, no un capricho puntual del que puedas estar detrás pocas semanas o meses. Ahorras para saber que, ante un imprevisto serio, tú no tienes miedo. Ahorras para poder estar tranquilo en el trabajo y no tener miedo a que te echen y para todas esas cosas que importan de verdad en la vida.

También puedes probar esta estrategia para no tener que pagar letras cuando te compres un coche o para irte de luna de miel u otros proyectos menores. Sin embargo, el método no está diseñado para caprichos, sino para crear una pequeña fortuna o riqueza que te permita ser más libre. Escapar a la esclavitud del siglo XXI: las hipotecas.

La gente que empieza a pagarse a sí misma se engancha. Apartar el dinero de la vista hace más fácil el no gastarlo y no hay nada peor que echar la vista atrás y darse cuenta de que uno tiene el mismo poco dinero que hace dos años y que no ha conseguido nada especial a cambio. Lo fundamental es no fallar, ni una sola vez en la vida, a la hora de pagarte a ti mismo.

Nuestra recomendación es empezar ahorrando un 8% de tus ingresos mensuales. Después de dos o tres meses, serás capaz de ajustar esta cifra a cotas más ambiciosas. Recuerda que, salvo una disminución radical en tus ingresos, no se puede recortar la cantidad ahorrada, pues va en contra de la filosofía. Una vez que decides pagarte una factura a ti mismo, adquieres el compromiso para toda la vida.

Así que este es el secreto del ahorro profesional: Págate a ti mismo primero.

¿Cómo te las arreglas para ahorrar? ¿Eres capaz de ahorrar de forma consistente? Cuéntanos tu trucos y consejos para ahorrar más con menos esfuerzo ¡Estamos deseando oírlos!

¡Unete a los Novatos y lee cada día artículos nuevos!

¿Te ha gustado este artículo? Probablemente te interesen algunos de los siguientes:

domingo, 31 de enero de 2010

La técnica estrella de la motivación



Todo camino tiene un principio y un fin, pero esos no son más que los eventos límite. En realidad, lo que uno recuerda de un camino es su recorrido, pues supone el 95% del tiempo y del esfuerzo.

Tanto el principio como el final de una carrera de fondo tienen efectos magnéticos sobre el recorrido. Una vez dentro del esfuerzo de largo plazo, el hecho de abandonar la salida nos empuja al igual que se repelen cargas iguales entre sí, se separan violentamente pero, cuanto más lejos se encuentran menos empuje sienten.

Lo mismo sucede con la línea de meta. Conforme nos acercamos a ella, aún sintiéndonos ya sin fuerzas, ésta nos atrae como lo hacen los polos opuestos, siendo capaces incluso de entregar un sprint final.

¿Dónde se produce la mayoría de los abandonos en una carrera? En el segundo tercio, cuando ya se está muy cansado de luchar, pero todavía demasiado lejos del final.

Si el bajón de motivación a mitad de camino es lo suficientemente intenso, podemos incluso llegar a cruzar el umbral del abandono, perdiendo así todo el esfuerzo realizado hasta el momento y con ello la capacidad de triunfo. Es importante mantenerse constantemente motivados para tener posibilidades de llegar al final y obtener la recompensa.

Ya que sabemos que en el medio de una carrera somos más débiles psicológicamente que en los extremos ¿Cómo podemos aprovecharnos de esto para aumentar nuestra motivación en retos de largo alcance?

Podemos utilizar la inyección de moral que dan los extremos, añadiendo principios y finales a lo largo del recorrido. La idea es convertir un tramo largo en varios cortos, un objetivo a largo plazo en varios de menor plazo, una guerra imposible en batallas asequibles.

Muchas veces nos olvidamos de utilizar esta sencilla técnica que conocemos de siempre.

Si te sientes desmotivado porque no estás viendo resultados en tu trading o en la persecución de la libertad financiera, lo primero que tienes que hacer es escribir el objetivo final, desglosarlo en objetivos cortos e ir tomando acciones concretas cada día para alcanzar estos objetivos de corto alcance.

Ir empezando y consiguiendo nuevos objetivos es la mejor fuente de motivación duradera que existe. Divide tus retos y multiplicarás tus éxitos.

¿Opinas que la motivación es importante o secundaria a la hora de perseguir un objetivo? ¿Cuáles son tus técnicas de motivación? ¡Aporta tu idea!

¿Te ha gustado este artículo? Probablemente quieras leer alguno de los siguientes:


viernes, 29 de enero de 2010

Los 3 motivos por los que todavía no estás ahorrando



Sí. Realmente sabes que deberías estar ahorrando todos lo meses. Sin embargo, todavía no lo estás haciendo ¿Por qué?

En esta entrada de Novatos Trading Club vamos a desgranar los motivos que te impiden ahorrar de forma consistente y veremos cuáles son las soluciones para destruir estas barreras.

Si aún no estás ahorrando, es por varias razones:


1.- Desconoces que el ahorro es el combustible para crear una pequeña fortuna

Lo desconoces porque no te has parado a echar las cuentas. Ahorra tan sólo un 8% de tus ingresos todos los meses y a final de año te habrás sacado una paga extra.

Has de saber que, si el ahorro es el combustible, el interés compuesto (del que ya hablaremos en otra ocasión) es el comburente. Aplica un pequeño interés compuesto a este ahorro mes tras mes y mutiplicarás de forma espectacular esta cantidad.

Con el paso de los años y un poco de esfuerzo habrás cambiado tu panorama económico. El ahorro no es importante, es clave.


2.- Te estás equivocando con el orden de prioridades: Lo más importante eres tú

También desgranaremos este concepto en un artículo dedicado exclusivamente a este tema. De todos modos, vamos a explicar un poco esto.

En esencia, se trata de pagarte primero a ti mismo.

En lugar de ahorrar lo que te queda a final de mes, después de haber pagado obligaciones y lujos, cuando te pagas a ti mismo, lo que haces es simular una factura por un importe que tú fijas en un momento dado y que abonas religiosamente el día uno de cada mes, antes de pagar tus facturas básicas.

De este modo te estás diciendo a ti mismo, y respaldándolo con hechos, que tú eres más importante que la compañía eléctrica, que tu coche o que el banco. Algo que, por supuesto, es absolutamente cierto.

Este sistema, el de pagarte primero a ti mismo, es el secreto de un ahorro consistente, sistemático y eficaz.


3.- Crees que es mucho esfuerzo para poco resultado

La tercera gran barrera psicológica que te impide comenzar a ahorrar desde este instante es que piensas que, sinceramente, lo poco que puedas ahorrar no te va a llevar a ninguna parte. En el fondo, crees que no vale demasiado la pena.

Esta es una doble equivocación pues, no sólo no te costará nada ahorrar, sino que, además, te abrirá un mundo de posibilidades.

No te costará nada, porque los humanos tendemos a gastar todo el dinero del que disponemos sin notar cambio alguno en el ritmo de vida. Y esto es verdad, tanto cuando aumentamos nuestro dinero disponible como cuando lo disminuimos.

Salvo que el cambio en el tren de vida sea salvaje, una modificación en los ingresos es absorbida sin consecuencias apreciables.

¿Acaso crees que si te suben el sueldo de 1200 a 1400€ vas a notar alguna diferencia? Tu vida será exactamente igual. Pues si pasas de disponer de 1200€ a arreglártelas con 1000€ y ahorrar 200€, te sucederá lo mismo. No notarás diferencia alguna. Te acostumbrarás en diez días y jamás te acordarás del cambio. (¡Y estarías ahorrando un 17% de tus ingresos!)

Respecto a que ahorrar sí te cambiará la vida, podemos decir que, por un lado, por fin te harás con ese "colchón" que siempre has querido tener ahí. Por otra parte, y esto es más que importante, estarás dando el primer paso hacia la libertad financiera. Señalado esto, no hace falta explicar más.

Cuéntanos ¿Cómo te las arreglas para ahorrar? ¿Consigues hacerlo de forma consistente? Si te pagas a ti mismo o pretendes hacerlo, nosotros queremos saberlo ¡Comenta!

Si te ha gustado este artículo, probablemente quieras leer alguno de los siguientes:


domingo, 24 de enero de 2010

Menos es más



Ya sé que quieres la independencia financiera. Ya sé que quieres hacerte rico, pero también tienes que acordarte de que estás empezando.

No tiene nada de malo, como dice Juan Haro, ir a por los billetes de 500€ en lugar de ir sólo a por los de 10€. Pero, por otra parte, es fácil que nos confundamos, nos emborrachemos y caigamos en las manos equivocadas.

Por naturaleza, todos buscamos conseguir el máximo beneficio con el mínimo esfuerzo. En la búsqueda de la independencia financiera, a esto se le llama "dinero fácil". Y es peligroso, muy peligroso.

Empezaremos por lo más importante: El dinero fácil no existe. Si así fuera, todo el mundo lo conseguiría y sabemos que esto no sucede.

El matiz que voy a detallar a continuación es importante: Cuando ya sabes sobre un tema, cuando ya has pagado el precio en tiempo, dinero y esfuerzo por aprender, entonces sí que te resultará más o menos fácil ganar dinero en ciertas situaciones concretas. Con tu conocimiento y tu entrenamiento, detectarás oportunidades y las aprovecharás. Pero, de buenas a primeras, cuando te inicias en un tema, no existe el dinero fácil.

Aún así, especialmente si está relacionado con el mundo de las finanzas e inversiones, habrá gente que te quiera convencer de lo contrario. Cuando uno es un novato la publicidad hace mucho más daño; hace mella en la mente insegura del aprendiz.

Pero ¿de verdad piensas que si alguien tuviera la fórmula del dinero fácil se dedicaría a venderla pudiendo explotarla?

Eso es como quien te intenta convencer de que harás mejores fotos con una cámara más sofisticada o que tocarás mejores canciones si te compras una guitarra más cara. Son patrañas. Pero mucha gente vive y vivirá de esas patrañas, así que no es de esperar que el señuelo del dinero fácil deje de presentarse día tras día.

Es por ello que menos es más. Concéntrate en aprender. Ganar dinero vendrá después. Alégrate con triunfos económicos irrisorios en lugar de frustrarte porque no estás ganando cientos de euros a la hora. Cada cosa a su tiempo.

Llegará el momento de aspirar a los billetes de 500€, pero de momento, céntrate en aprender y practica con billetes de 10€.

Por otra parte, la sola idea de no pasar a ganar cientos o miles de euros con poco esfuerzo de la noche a la mañana, frustra a mucha gente antes de empezar. Sin embargo, esto no tiene mucha lógica. Tan sólo son los nervios que provoca esforzarse sin ver la luz al final del túnel.

En tu vida, por haches o por bes, has pasado por procesos largos y difíciles de esfuerzo continuado. Seguramente, estos periodos de esfuerzo no hayan tenido una gran recompensa. Sin embargo, no te has planteado lo frustrante que te ha resultado pasar por un bache sin obtener grandes beneficios a cambio.

Así pues ¿por qué te complicas lamentándote por no lograr el éxito inmediato si no lo haces cuando pasas un bache? Ahora tienes algo que ganar, así que ¡persiste!

Seamos realistas, todo lleva a su tiempo. Así que date tiempo a tu mismo. Conténtate con menos y llegarás a más.

Con esto no estamos diciendo que te conformes. Estamos diciendo que los grandes logros no son fáciles, sino no serían grandes logros. Disecciona tu gran objetivo en metas de corto alcance y alégrate de cada triunfo. No cometas el error de avanzar y frustrarte sin verlo. Las pequeñas metas son la clave de la motivación. La motivación es la gasolina para la carrera del éxito.

Piensa en grande, en el sentido de que tú puedes con todo. Menos es más, en el sentido de que logrando pequeños triunfos se llega a lo más alto.

No dejes de ganar por el mero hecho de no poder hacerlo de golpe.

¿Puedes dar un ejemplo de una situación en la que hayas vivido que menos es más? ¡Compártela!

Si te ha gustado este artículo, es probable que quieras leer alguno de los siguientes:

martes, 19 de enero de 2010

El trading y la libertad financiera



Para hacerse rico hay que aprender las reglas del dinero. Una de las más importantes es que "El dinero no puede estar parado, debe trabajar para ti".

Una magnífica forma de poner a funcionar tu dinero es a través del trading. Así pues, vamos a enumerar algunas ventajas y desventajas de comenzar a perseguir la libertad financiera por el mundo de la Bolsa.

- El trading se caracteriza por exigir concentración, control emocional, paciencia y disciplina. Esto se puede aprender y entrenar, aunque no permite grandes dislocaciones. Tiene el beneficioso efecto secundario de que, poco a poco, te vas conociendo a ti mismo cada vez más. Eso es genial.

- Aunque se puede ejercer en vivo sobre el parquet, en salas de bolsa, lo más habitual es operar a través de un ordenador. Esto trae la desventaja de que se convierte en una andadura solitaria. Eso sí, si te da la gana, puedes operar en pijama, que las acciones suben y bajan igual.

- Hay toneladas de información en internet, en libros, revistas e incluso la televisión. Sólo leyendo ya se puede aprender muchísimo sobre el tema. Sin duda, una ventaja sobre los negocios o los bienes inmuebles, pues la relación con las personas es algo que sólo se puede aprender sobre el campo de batalla.

- Probablemente la razón de más peso a la hora de decantar el comienzo de la persecución de la independencia financiera por los mercados bursátiles es la de que el capital necesario para comenzar es muy reducido.

Con 15.000€ se puede empezar con soltura y firmeza, sin ninguna duda. Sin embargo, la gente de a pie no suele disponer de ese dinero cuando se plantea independizarse financieramente. Esto no impide hacer las primeras compras de acciones, cfd u otros instrumentos financieros puesto que, si mantenemos las ideas claras y nos centramos primero en aprender y luego en hacer dinero, a partir de 600€ las comisiones se neutralizan con las ganancias más modestas, de forma que el coste de aprendizaje operando en vivo es despreciable.

Mientras uno va ahorrando 15.000€ tiene tiempo de sobra para ir leyendo, aprendiendo, practicando y perdiéndole el miedo a perder dinero.

- Además, una gran ventaja a favor del trading es que puedes controlar el riesgo al que expones tu dinero con gran precisión. Por ejemplo, si no estás dispuesto a perder más de 100€ en una operación, no tienes por qué perder ni un euro más.

- Otra de las ventajas del trading es que no necesariamente hay pensar en hacer trading intradiario, de alta velocidad. Se pueden hacer operaciones de swing trading, pensadas con toda la calma del mundo, verlas evolucionar poco a poco y gestionarlas tranquilamente de un día para otro. Tomar notas cuidadosamente e ir aprendiendo con calma los entresijos de los mercados. Tú fijas la velocidad a la que quieres jugar.

- Otra gran baza a favor del trading es la deslocalización. Sólo necesitas una conexión a internet para operar, por lo que puedes hacerlo en tu casa, o de vacaciones. Esto, que puede parecer una tontería, es inmensamente útil.

- Por último, quizás la ventaja más exclusiva del trading frente a los negocios, los bienes inmuebles o las ideas, es la adaptabilidad horaria. Esto lo hace, entre otras cosas, absolutamente compatible con tu trabajo diario, tengas el horario que tengas.

Sin ir más lejos, podrás operar en el mercado español, básicamente por la mañana; en el americano, por la tarde (horario español); en algunos mercados internacionales como el de divisas, incluso prácticamente a cualquier hora del día o de la noche encontrarás movimiento.

Si te gusta plantear operaciones de un día para otro, puedes estudiarlas al volver de trabajar por la tarde y ejecutarlas durante el día o controlarlas incluso con el teléfono móvil. En fin, que es compatible con la vida de cualquier persona normal, sólo tienes que elegir qué modalidad se adapta mejor a ti.

En resumen, el trading es una alternativa muy flexible. Puedes configurarlo a tu medida, aprender, entrenar y depurarte. La independencia financiera comienza por hacer dinero de múltiples maneras para empezar a adquirir activos. El trading es una alternativa de primera. Está todo en tu mano.

Nos encantaría conocer qué es lo que más te gusta del trading, qué desventajas le ves y cuál es tu forma de perseguir la independencia financiera ¡Añade tu comentario!

¿Te ha gustado este artículo? Probablemente quieras leer alguno de los siguientes:




lunes, 18 de enero de 2010

¿Cuánto dinero necesito para operar en Bolsa?



"Operar en Bolsa es para otros. Yo no tengo dinero."

Esta es la razón que oirás en cientos de bocas que hará que esa gente nunca se decida a empezar en este apasionante mundo. Y es un error.

Obviamente, no puedes pretender hacer lo mismo con mil euros que con un millón. Pero eso no quiere decir que con mil euros no puedas hacer nada. Sí puedes; y mucho.

Si quieres aprender sobre Bolsa, descubrir cómo invertir, perseguir la independencia financiera, no permitas que la falta de dinero sea un obstáculo; porque no lo es, simplemente es un estorbo que nos podremos ir quitando del medio.

Ya sabes que el dinero que dediques a Bolsa debe ser un dinero que no necesites ni en el presente, ni en el futuro de forma previsible. Estos ahorros deberán estar trabajando para ti, y en el trading tienes una oportunidad excelente de ponerlos a funcionar.

Según tu nivel de ahorros para la Bolsa podrás ir escalando la montaña de las posibilidades. Veámosla:


600€

Con este dinero puedes hacer muchas cosas, aunque todas se resumen en una sola: Aprender.

Fundamentalmente, con 600€ puedes comprar tus primeras acciones.

El poder de realizar esta acción es inconmensurable, te lo puedo asegurar. Al hacerlo, abrirás la puerta a un mundo de sensanciones, de posibilidades y de emoción. Amigo, entrarás en un juego que parece fácil, pero que es dificilísimo, del que no podrás ni querrás desprenderte más. Descubrirás poco a poco hasta qué punto eres ignorante en este tema y las ganas de aprender te llenarán de vida, de fuerza y de ansias de más.

Si de verdad quieres aprender sobre trading, desde el momento en el que compres tus primeras acciones, no habrá qué o quién te frene. Cometerás errores y disfrutarás de ello. Perderás dinero y disfrutarás de ello. Te alegrarás, te enfadarás, te frustrarás, te animarás, te fortalecerás y volverás a la carga. Una y otra vez.

Seiscientos euros dan para mucho.

Con 600€ podrás abrir tu primera operación y cerrarla con o sin beneficios, da igual; pues si no lo haces a tontas y a locas (léete esto antes para evitarlo), tendrás en esencia el mismo dinero al final que al principio.

Después, de nuevo con ese dinero, mientras lees, estudias, te interesas por operar en simulado, etc. podrás ir abriendo y cerrando una sola y modesta operación de cada vez e ir aprendiendo enormemente en el proceso. En ningún caso se puede pretender ganar dinero en Bolsa con 600€. Eso no corresponde a este nivel y, de suceder, sería completamente fortuito. Pero no te preocupes, eso ya llegará. Seguro.


2000€

Con esta cantidad ya podemos aspirar a ganar dinero en una operación. Como vimos en el artículo sobre el impacto de las comisiones, a partir de esta cantidad ya podemos jugar a ganar sin que los costes de operación nos desplumen por adelantado. Esto serviría para abrir y cerrar una operación con aspiraciones a ganar dinero en ella.

Evidentemente, con múltiplos de estos 2000€ podríamos simultanear operaciones y pretender ganar dinero en cada una de ellas. No es que vayamos sobrados, pero ya no llevamos las de perder por adelantado por culpa de nuestro limitado presupuesto.


15.000€

Esta cifra es el mínimo recomendado por la mayoría de los expertos como cantidad necesaria para empezar a operar en Bolsa. Si los tienes, excelente. (Y si no también. Empieza por los pasos anteriores, que es apasionante).

Con este dinero ganas, además de la ventaja de poder practicar con más frecuencia, sobre todo la de poder diversificar.

Con este capital ya puedes gestionar el dinero de otra manera. Puedes reducir el riesgo diversificando, probar diferentes estrategias de trading, olvidarte un poco de las comisiones e intentar múltiples reentradas en una determinada operación sin preocuparte tanto como antes.

No obstante, si tienes la suerte de empezar a aprender en Bolsa con esta cantidad, deberás tener cuidado igualmente para no perderlo con rapidez. El control del riesgo es una constante indispensable en trading, no importa cuál sea tu capital.


Más de 250.000€

Si bien este segmento se queda fuera de mi alcance, puedo comentar que con este respaldo económico uno ya puede vivir del trading. Obtener un 10% anual es una cosa perfectamente normal y el 10% de 250.000€ son 25.000€ anuales, que ya dan para vivir a una persona, sin grandes lujos, pero sin problemas.

A este nivel, las comisiones no son especialmente significativas frente a otros factores, como pueda ser el deslizamiento (diferencia entre el precio al que se envía una orden y el precio al que ésta se ejecuta), que implica cantidades de dinero usualmente mayores que las propias comisiones.


¿En qué nivel estás de la montaña de las posibilidades? Escribe tu comentario y cuéntanos tus metas ¡Nos encantará leerte!

¿Te ha gustado este artículo? Probablemente quieras leer alguno de los siguientes:


jueves, 14 de enero de 2010

Independencia financiera: El salto mental



Del dicho al hecho hay un trecho.

Es cierto. De "Quiero hacerme rico" a "Soy rico" hay un salto; pero no es un salto tan grande.

Si yo te dijera: "En siete años, si haces lo que yo te diga paso por paso, serás rico" ¿Firmarías?

Ya lo creo que sí.

Yo te digo que no hay que ser Bill Gates para hacerse rico en siete años. Hacerse rico es relativamente sencillo. Sólo hay que saber que es posible, querer serlo con total convicción y caminar todo el tiempo en la dirección adecuada.

Entonces, si tan fácil es ¿por qué no se hace rico todo el mundo?
  • Primero, porque la gente no lo cree realmente posible.
  • Segundo, porque la gente no lo quiere lo suficiente.
  • Tercero, porque la gente no siempre camina en la dirección adecuada.
Pero, sobre todo, porque estos tres hechos se entremezclan a la vez entre sí de una manera vaga y difusa, haciendo que lo de ser ricos quede para otros.

¿Qué otros? Aquellos que creen, quieren y avanzan.

Hay un pegamento especial que une estos tres aspectos, que los mantiene firmes y claros. Se trata de la motivación.

Si quieres conseguir cualquier cosa en la vida (la independencia financiera, por ejemplo) en lugar de que se te pasen los años viendo la tele, la clave está en mantenerte motivado.

Pero, vayamos por partes.


1.- "La gente no lo cree realmente posible"

Todos sabemos que preferimos en cualquier trabajo, proyecto o misión a realizar a un persona con una gran actitud, frente a una persona con una gran aptitud.

Esto es así porque la aptitud se aprende, la habilidad se coge con el tiempo y el esfuerzo, se adquiere teniendo ganas; en resumen, esto es así, porque la actitud tira de la aptitud.

Sin embargo, la aptitud no necesariamente tira de la actitud.

Seguro que conocerás a gente de éxito que se hizo a sí misma de la nada. Piensa en Amancio Ortega, creador de Zara o en Bill Gates, fundador de Microsoft ¿De verdad crees que simplemente fueron unos auténticos superdotados de la habilidad en algún campo?

Te puedo asegurar que, independientemente de lo hábiles que fuesen en un determinado campo, lo que de verdad les llevó al éxito fue que supieron ser unos superdotados de la motivación.

Con su imperturbable motivación aprendieron todo lo que necesitaron saber en cada momento, dedicándole el tiempo y el esfuerzo necesarios ¿O acaso piensas que nacieron sabiendo absolutamente todo lo que necesitaban para crear desarrollar y gestionar dos de las empresas más grandes del mundo?


2.- "La gente no lo quiere lo suficiente"

¿De verdad quieres pasar toda la vida trabajando para una empresa que siempre te va a pagar lo mínimo que estés dispuesto a aceptar?

¿De verdad quieres pasar toda la vida trabajando como mínimo ocho horas, más desplazamientos, para poder cubrir los gastos y llegar mal que bien a fin de mes?

¿No te gustaría, por poner un ejemplo, trabajar exclusivamente por y para ti, en lo que a ti te encanta, durante tres o cuatro horas al día y tener el resto del tiempo para pasarlo con tu familia y con tus amigos?

¿No te gustaría que el dinero no fuese una limitación en tu día a día?

¿No querrías hacer lo que te gusta en lugar de convencerte de que te tiene que gustar lo que haces, porque no te queda más remedio?

Pues eso es la independencia financiera. Y yo quiero eso.


3.- "La gente no siempre camina en la dirección adecuada"

¿Cuál es la dirección adecuada?

¡La que te lleva a lograr tu objetivo!

Pero es que si no tienes un objetivo claro, no puedes saber cuál es la dirección correcta.

Pero ahora vamos a solucionar el problema. Fíjate bien, porque es muy sencillo:
Mantente motivado.

1.- Convéncete de que es posible. Piénsalo con calma, lee a Robert Kiyosaki (Padre rico, padre pobre), lee a Vicens Castellano, pásate por www.mentemillonaria.es, o por www.futuro-millonario.com. Hay cientos de libros, sitios webs y ejemplos vivientes de que es posible. Apóyate en ellos; te mantendrán motivado.

Date un tiempo y entenderás que realmente es posible. Si otros lo han hecho, tú también puedes.

2.- Quiérelo. Busca lo que quieres en la vida. Acordarte de ello te mantendrá motivado. Estoy seguro de que la independencia financiera te hará infinitamente más sencillo conseguir aquello que quieres para ti en tu vida.

Por suerte o por desgracia, la limitación en el dinero es lo que más puertas cierra en la sociedad actual ¡Hay que hacerse con la llave y aprender a manejarla bien!

3.- Plantéate objetivos cortos y sencillos para mantenerte motivado. Desglosa la idea de ser rico en retos más asequibles.

Si quieres la independencia financiera necesitarás coleccionar activos. Si quieres activos tendrás que buscarlos, por poner un ejemplo, en la Bolsa. Como aún no sabes de Bolsa, tu primer objetivo es aprender cómo ganar dinero en ella. Desglósalo en leer libros, visitar páginas webs sobre el tema, hacer prácticas de inversión en cuentas simuladas, ahorrar 600€ para comprar tus primeras acciones, etc.

Son objetivos cortos que te mantendrán motivado. Es fácil conseguirlos y, al lograrlo, avanzarás a la velocidad del rayo hacia la libertad financiera. Cuanto más te metas en el mundillo más sabrás y más fácil te será ir fijando nuevas metas, te irás motivando con más facilidad y, cuando te des cuenta, no sólo habrás avanzado mucho, sino que te darás cuenta de que estás disfrutando enormemente de la vida.

¿Cuál ha sido tu salto mental? ¿Has doblado la esquina? ¡Cuéntanos en qué fase estás y cuál es tu historia!

¿Te ha gustado este artículo? Probablemente quieras leer alguno de los siguientes:



sábado, 2 de enero de 2010

Crear riqueza paso a paso



Del mismo modo que las empresas de éxito analizan cada uno de sus departamentos y aplican un proceso de mejora continua en cada uno de ellos, nosotros también podemos desglosar nuestra misión de crear riqueza en varios frentes y atacar cada uno de ellos con las acciones que mejor resultado tendrán.

Así pues, el primer objetivo es determinar qué bloques estructurales componen el esquema que caracteriza el recorrido del dinero al pasar por nuestras manos.

En líneas generales, podemos reducirlo todo a una entrada de dinero (en el esquema a la izquierda), un consumo de este dinero según cierto reparto (el centro del esquema) y un destino del dinero remanente tras el reparto (parte derecha del esquema):
Analicemos el esquema por partes:

Incialmente tenemos un ingreso por salarios (bloque azul). Además, es posible que tengamos algunos ingresos pasivos (derivados de activos).

La suma de estos ingresos la gestionamos en el bloque central, derivando una parte hacia el ahorro. Otra parte la destinamos a cubrir las necesidades, que son los gastos ineludibles, como las facturas, el alquiler o hipoteca, los gastos en comida, la gasolina o el seguro del coche (si tenemos), etc. Por último, gastamos un porcentaje del total en lo que llamamos los deseos, que son los gastos, hasta cierto punto, prescindibles (lujos en general).

En el final del proceso, podemos coger nuestros ahorros y convertirlos en una inversión. Esto crearía activos y, a su vez, ingresos pasivos (por eso ambos bloques tienen el mismo color).

Visto así, parece evidente que debemos aplicar acciones específicas sobre cada uno de estos bloques para mejorar en todos los aspectos implicados y no sólo concentarnos en una visión parcial del problema.

Dicho de otra manera, tendremos que esforzarnos por aumentar nuestro salario, multiplicar nuestros ingresos pasivos, maximizar el ahorro (a costa de reducir las necesidades y minimizar el gasto en deseos) y, por último, optimizar nuestras inversiones.

Vayamos ahora a la raíz del asunto:

- ¿Cómo se genera riqueza?
> Invirtiendo.

- ¿Qué necesito para invertir?
> Conocimiento y ahorros.

- ¿Cómo se obtiene el conocimiento?
> Dedicando esfuerzo, tiempo y dinero.

- ¿Cuándo se produce el ahorro?
> Cuando la suma de gastos es inferior a la suma de ingresos.

La respuesta a estas cuatro preguntas es algo que hay que saberse de memoria para poder seguir adelante. Es imprescindible.

Prácticamente todo el mundo desearía generar riqueza, sin embargo, muy pocos cumplen los requisitos elementales para poder empezar a hacerlo.

Como hemos visto, lo primero que nos hace falta es un sistema en el que llevemos la cuenta (de forma precisa) de cuánto ingresamos (por qué fuentes), de cuánto gastamos (en qué destinos) y cuánto ahorramos. Y, precisamente, esto es en lo primero en lo que falla la mayoría de la gente que desearía generar riqueza. Es primordial llevar una contabilidad básica. Nos permitirá saber dónde estamos y qué debemos hacer para mejorar.

Para llevar nuestras cuentas de forma básica tenemos que ser capaces de decir, con precisión, qué tamaño tiene cada uno de los bloques del esquema cada mes. Por ejemplo, si eres un español medio que vive con su pareja y que se está interesando por primera vez en esto de la libertad financiera, es posible que tu situación actual sea parecida a esta:

Es decir, ingresos por dos sueldos, pero ningún ingreso pasivo, unas necesidades dilatadas (probablemente dominadas por una hipoteca) y unos deseos que redondean una suma que acumula una pequeña deuda mes tras mes.

Nota: Esto sólo es un simple ejemplo de cómo se puede presentar el gráfico, tú deberás dibujar el tuyo propio y ponerle números exactos.

Si la del gráfico es tu situación, resulta obvio que la única forma de salir del agujero es reducir los gastos en deseos y minimizar los de las necesidades para eliminar la deuda generada. A partir de ese punto, ya se empieza a crear ahorro.

Recuerda que no hay más que esto:
Si el resultado da positivo, tenemos ahorro, si da negativo, estamos generando deuda. Es imposible crear riqueza si generamos deuda.

En caso de tener algún préstamo de elevado interés que pagar (y éste cuenta como necesidad, pues hay que pagarlo todos los meses ineludiblemente), el ahorro que se obtenga debería ir en primer lugar a liquidar estos préstamos y así reducir el tamaño del bloque violeta de las necesidades para el futuro próximo.

Si este tipo de préstamos ya no son una molestia, el ahorro obtenido de la diferencia entre ingresos y gastos se puede emplear para invertir. En esta web nos dedicamos a aprender cómo invertir nuestros ahorros en bolsa y convertirlos en activos. Hay muchas otras formas de invertir, pero ya hablaremos de eso en otro momento.

Resumiendo el contenido de este artículo:

Asegúrate de averiguar cuánto ganas, cuánto gastas (y en qué) y cuánto ahorro o deuda creas cada mes. Invierte tus ahorros y estarás creando riqueza. Si no sabes cómo invertir, fórmate; Vale la pena.

¿Cuáles son tus planes para crear riqueza? ¿Estás metido en un proyecto? ¡Cuéntanoslo!

Échale un vistazo a estas otras entradas. Seguro que te interesan:


viernes, 1 de enero de 2010

La clave del éxito en tres pasos



Dicen que la clave del éxito es saber postergar el placer.

El test marshmallow (o test de la golosina-comúnmente-llamada-nube) revela que aquellos individuos capaces de postergar el placer alcanzan un mayor éxito en la vida.

El poder para controlar el instinto de complacernos en cuanto tenemos oportunidad nos abre la puerta a un mundo en el que, en ocasiones, gracias a manejar el "cuándo" podemos controlar también el "cuánto".

Esta historia se repite una y otra vez ¿Para que voy a estudiar, pudiendo ver la tele? ¿Para que voy a ahorrar si me puedo comprar el abrigo del escaparate?

En la búsqueda de la libertad financiera, es crucial hacer un uso inteligente del tiempo y del dinero.

Ahorrar no es otra cosa que reservar dinero para después, justo lo contrario de hipotecarse, que consiste en traer dinero del futuro. El primer paso a dar para dirijirse hacia una vida con menos ataduras es, precisamente, apretarse el cinturón. Sacrificamos dinero hoy para poder disponer de él mañana.

Respecto al tiempo, no es necesario ahorrarlo (ni tampoco posible). Sin embargo sí que podemos invertirlo en lugar de gastarlo. El segundo gran paso que marcará la diferencia a la hora de pretender hacerse rico será la capacidad de, en lugar de gastar nuestro tiempo en satisfacciones inmediatas, invertirlo en estudiar, aprender y practicar cómo adquirir y gestionar activos.

Por último, el tercer paso para alcanzar el éxito financiero se reduce a invertir el dinero ahorrado en adquirir activos. Al hacerlo, entramos por fin en una cadena que, bien gestionada, tiende a crecer de forma exponencial, generando cada vez más dinero en menos tiempo, y así, recompensando enormemente al inversor en tiempo y en dinero.

Para entender mejor el asunto y, de paso, echarnos unas risas, veamos el test marshmallow:



Si discrepas, si no entiendes algo, si estás de acuerdo, si tienes una idea, si te enfrentas a un problema ¡añade tu comentario!

¿Te ha gustado este artículo? Entonces, échale un ojo a estos:

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Ingresos pasivos ¿Realidad o ficción?



En teoría, los ingresos pasivos son aquellos que se obtienen sin realizar ningún trabajo para conseguirlos, no requieren de nuestra participación y ni siquiera precisan de nuestra atención.

La realidad es muy distinta. Principalmente por dos motivos:

1.- Lo cierto es que los ingresos pasivos no surgen de la nada, sino que provienen de activos. Los activos hay que adquirirlos y esto conlleva un esfuerzo más o menos grande en un momento determinado.

2.- Atendiendo al segundo principio de la termodinámica, no es posible realizar ningún proceso sin gasto alguno de energía. En otras palabras, todos los activos necesitan cierto grado de mantenimiento. Así pues, nuestros ingresos pasivos no lo son totalmente, pues precisan algo de atención para no desvanecerse.

Conclusión: Los ingresos pasivos provienen de activos que precisan un esfuerzo inicial por conseguirlos además de una gestión regular.

Sin embargo, gestionar tus activos es un trabajo infinitamente más cómodo y rentable que ir a trabajar por cuenta ajena. Vamos a ver por qué.

Si bien, el esfuerzo necesario para conseguir un activo es variable y, en ocasiones, puede superar al de conseguir un trabajo, la energía diaria necesaria para obtener ingresos se reduce drásticamente tras los momentos iniciales en un activo, pero permanece casi constante en el caso de un trabajo fijo:


Por otra parte, gestionar diez activos similares entre sí cuesta aproximadamente lo mismo que gestionar uno solo.

Por ejemplo, gestionar acciones por valor de 1000€ se diferencia poco de operar con acciones por valor de 30.000€. Salvo por motivos de stress (que no son despreciables, en absoluto), el rendimiento será igual y el tiempo y esfuerzo necesarios para su gestión también serán equivalentes con cantidades pequeñas o grandes.

Sin embargo, trabajando por cuenta ajena, los ingresos son proporcionales al número de horas dedicadas, en uno o en varios trabajos ¿Qué necesitas hacer en tu trabajo por cuenta ajena para pasar a ganar 30 veces más?

La tercera gran ventaja de gestionar activos en lugar de trabajar por cuenta ajena reside en la diferencia entre tiempo y dinero, entre gasto e inversión:

Cuando trabajas por cuenta ajena, el empresario invierte su dinero comprando tu tiempo. De esta forma, tu compras el dinero que él te paga, gastando tu tiempo. Tu nunca recuperarás tu tiempo (gastado), pero el empresario, no sólo recuperará su dinero (invertido), sino que además ganará aún más dinero. Dicho de otro modo, tú eres su activo.

Si te dedicas a coleccionar activos, es posible que llegues a tener tantos que sea demasiado complejo o tedioso gestionarlos. Lo bueno es que estos mismos activos generarán ingresos que te permitirán comprar tiempo de otros para su gestión. Es decir, puedes contratar a otros y así ocuparte en gestionar activos a mayor escala o, si llegas a cierto nivel, dedicarte al "dolce far niente".

Así pues, vemos que la clave para obtener la independencia financiera está en el uso inteligente del tiempo, y no sólo del dinero. Hay que invertir tiempo y dinero en adquirir activos en lugar de gastar tiempo trabajando para otros para, a su vez, poder gastar el dinero en bienes efímeros.

Si discrepas, si no entiendes algo, si estás de acuerdo, si tienes una idea, si te enfrentas a un problema ¡añade tu comentario!

Si te ha interesado este artículo, probablemente quieras leer alguno de los siguientes:



lunes, 28 de diciembre de 2009

Las seis mejores acciones para conseguir la libertad financiera



Estamos de acuerdo en que, para alcanzar la independencia financiera (más comúnmente conocida como "hacerse rico"), lo que hay que hacer es coleccionar gallinas de los huevos de oro; es decir, trabajar para conseguir activos en lugar de trabajar para conseguir dinero.

Sabemos que un activo es aquello que pone dinero en tu bolsillo de forma recurrente ¿Podrías darme un ejemplo que no sea la gallina de los huevos de oro?

Si tenemos acciones de Repsol que nos dan dividendos cada año, si tenemos un garaje por el que nos pagan un alquiler mes tras mes, si participamos en un negocio en el que obtenemos beneficios cada trimestre, si sacamos un disco por el que cobramos un porcentaje del precio con cada copia, si patentamos una idea por la que nos pagan cada vez que se implementa en alguna aplicación, tenemos activos.

En todos estos ejemplos que acabo de enumerar no hay que trabajar sin descanso para que nos den dinero. Es más, estos activos nos dan dinero incluso cuando estamos durmiendo. Se hace el esfuerzo una vez y se disfruta de beneficios toda la vida.

Vamos a suponer que lo que quiere la mayoría de la gente es ser feliz. Para mi, ser feliz podría definirlo como "Llevar una vida tal que, al final de la misma, pueda volver la vista atrás y estar orgulloso". Para ello necesito estar rodeado de quien quiero, tener las menores limitaciones de tiempo y dinero y estar constantemente aprendiendo y haciendo cosas que me interesen de verdad. Dicho de otro modo, necesito a mi gente, tiempo, dinero y motivación.

Es por ello que a mi coleccionar gallinas de oro me va a venir muy bien, porque reducirá mucho mis limitaciones de tiempo y dinero. Es decir, coleccionar activos me acercará a la felicidad.

El ciudadano medio se forma, encuentra un trabajo por cuenta ajena y gana de forma regular un dinero que gasta como quiere o puede a lo largo de su vida. El estado le retiene un porcentaje de sus ganancias y le devuelve al final de su vida laboral una pequeña parte de ese porcentaje en forma de pensión de jubilación.

¿Qué podemos mejorar de este esquema?

Siguiendo el orden del párrafo anterior, podemos mejorar la formación, el trabajo que se encuentra, la cantidad que se gana de forma regular, podríamos intentar añadir alguna ganancia extra, la forma de consumir el dinero, la retención del estado y el punto en el que uno se jubila.

Y, ahora, vamos a traducir esto en una serie de acciones para acercarnos a la felicidad a través del hecho de coleccionar activos:
  • No importa la formación que ya tengas, fórmate más y mejor para aprender a coleccionar activos (Bolsa, bienes inmuebles, ideas, negocios, etc.).
  • Trata de conseguir ascender en tu trabajo, sin comprometer en exceso tu vida familiar/personal, para obtener mayores ingresos. Busca cambiar a otro trabajo mejor pagado si esto no te parece posible en tu empresa actual.
  • Intenta aprender lo necesario para añadir fuentes de ingreso extra. Diversificar te quitará el miedo a perder tu trabajo y te dará más dinero.
  • De lo ganado, ahorra todo lo que puedas, gasta lo mínimo e invierte el máximo (adquiere activos, en lugar de fundir el dinero en gastos).
  • Aprende a trabajar para tí, en lugar de hacerlo para otros y/o el estado. Si coleccionas suficientes activos, no necesitarás que nadie te pague ninguna jubilación.
  • Adelanta el momento de jubilarte. Si alcanzas la independencia financiera, esto es, si tus activos te generan los ingresos suficientes como para vivir de ellos, trabajar para otros es tontería. Además, el mejor de los trabajos es el de gestionar tus activos. Los creadores de videojuegos lo saben bien y llevan explotando esta pasión humana desde el nacimiento de los juegos de estrategia y gestión.

¿Te das cuenta de que si tu trabajo es adquirir y gestionar tus activos, tus ingresos crecerán de forma exponencial, el tiempo consumido en ello lo fijarás tú, podrás dedicarte a lo que realmente te interese y a quién realmente te interese?

¿No crees que coleccionar activos es la llave de la felicidad?

Estaremos encantados de conocer cuáles son para ti las claves para alcanzar la independencia financiera ¡Cuéntanoslas!

¡Unete a los Novatos y lee cada día algo más sobre la independencia financiera!

Si discrepas, si no entiendes algo, si estás de acuerdo, si tienes una idea, si te enfrentas a un problema ¡añade tu comentario!

Infórmate más sobre este tema leyendo alguno de estos artículos:




lunes, 21 de diciembre de 2009

Nueva sección: Independencia financiera



Desde Novatos Trading Club, queremos presentar nuestra nueva sección Independencia financiera.

Ya hemos inaugurado esta sección con el reciente artículo sobre el tema Independencia financiera: El concepto y pretendemos que, a partir de ahora, crezca regularmente con nueva información sobre este tema tan apasionante.

¡No olvides echarle un vistazo de vez en cuando!

Si discrepas, si no entiendes algo, si estás de acuerdo, si tienes una idea, si te enfrentas a un problema ¡añade tu comentario!

jueves, 17 de diciembre de 2009

Independencia financiera: El concepto



La independencia financiera se puede definir como el estado que se alcanza cuando los ingresos que generan mis activos me permiten pagar mis gastos. Dicho de otro modo, me gano la vida sin necesidad de trabajar.

¿Cómo se consigue esto?

La clave está en coleccionar activos.

Los activos son aquellas cosas que ponen dinero en nuestro bolsillo. A ese dinero se le llama ingresos pasivos, pues se han conseguido sin hacer nada. Por ejemplo, la gallina de los huevos de oro es un activo, porque nos genera riqueza sin hacer nada. El único esfuerzo que hay que hacer es el de conseguir esa gallina en un primer momento.

Fíjate que no es lo mismo trabajar para conseguir dinero que trabajar para conseguir activos (que a su vez nos conseguirán dinero). La gran diferencia estriba en que si yo trabajo para conseguir dinero este mes obtendré dinero sólo este mes. En cambio, si yo trabajo para conseguir activos, estos activos me conseguirán dinero este mes, y el siguiente, y así sucesivamente.

¿Qué prefieres? ¿Que te dé 1000€ ahora o que te dé una gallina que pone un huevo de 20€ cada mes?

No hay color. Te lo puedo asegurar, no hay color. Prefieres la gallina, y te diré por qué:

En primer lugar, porque si algún día se tuercen las cosas y no tienes para comer, sabes que tu gallina fiel te dará sus humildes 20€ cada mes. Recordarás con amargura que los 1000€ que te di en su día te los gastaste en una tele de plasma.

En segundo lugar, porque la psicología humana nos lleva a igualar nuestro tren de vida con nuestros ingresos mensuales. No importa cuanto ganes, te lo gastarás sin enterarte y no te sobrará para ahorrar.

En tercer lugar, porque a los 50 meses (4 años) habrás ganado ya 1000€ con la gallina y te quedará aún toda la vida por delante para recoger huevos de 20€.

Se ve claro entonces que, para conseguir la independencia financiera, lo que tenemos que hacer es trabajar cada mes para coleccionar gallinas que pongan huevos de 20€ en lugar de trabajar cada mes por 1000€. Lo primero nos hará más y más ricos por cada gallina que consigamos, lo segundo simplemente nos permitirá llegar justos a fin de mes.

Si te ha gustado este artículo, seguramente también lo hagan:


domingo, 17 de mayo de 2009

Independencia financiera



En Novatos Trading Club buscamos aprender a operar en bolsa para poder ganar dinero. Perseguimos aprender a invertir y ganar de forma consistente, creando así una fuente de ingresos para toda la vida.

El objetivo es muy claro: La independencia financiera.

En esta sección encontrarás información relacionada con la libertad financiera en forma de artículos y enlaces a páginas web vinculadas a este tema.

¡Unete a los Novatos y lee cada día artículos nuevos!

Algunos de estos artículos serán genéricos y otros estarán más enfocados a la persecución de la independencia a través del trading. En cualquier caso, espero que te gusten.

Como siempre, si tienes alguna duda, sugerencia o discrepancia, no dudes en escribirnos.